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miércoles, 9 de julio de 2014

Que dura es la vida!

Hoy en primer lugar de esta entrada voy a pedir disculpas por no haber podido subir la entrada del sábado pasado pero es que tuve un problema con el ordenador y lo lleve a formatear. Por eso mismo voy a subir la entrada del sábado.
No es una entrada que me divierta hacer, pero la hago porque creo que la persona a la que honro en esta entrada se merece esto y más.
Este lunes, parecía imposible, la gente preguntaba si era una broma, si estaban bromeando, si le estaban tomando el pelo. Pero aunque  pareciera imposible no era una broma, ni una mentira. No, era verdad don Alfredo Di Stefano había fallecido. Un dios del fútbol, no era una estrella del fútbol, era la figura del fútbol en si.
Haría la comparativa con que Alfredo era el orfebre perfecto, el resto del equipo eran los metales perfectos y las joyas, el entrenador era su yunque, donde apoyarse en los momentos difíciles y el público eran sus herramientas.
Porque los metales sin orfebre no hacen nada, ni el orfebre sin metales, donde forjaría el metal si no fuera en su yunque, y como lo forjaría si no fuera con sus martillos, sus pinzas y su fuelle de aire.
Es el sentido de la vida, cada persona depende de  muchas otras porque una sola no puede hacer el trabajo sola, pero enmedio del grupo  tiene que haber un líder, una persona con capitanía, una persona con grandes cualidades, alguien que en el momento necesario pueda y deba tirar del carro para ayudar a otros.
Muchas gracias porque aunque yo no haya visto mucho de su forma de jugar pero por los reportajes que he visto, Alfredo Di Stefano hacía levantarse al Bernabeú, tenía magia en sus botas, pero siempre modestamente, no chuleandose de su habilidad con el balón, como si de por si no fuera un jugador tan importante en la historia de este deporte, era una persona tan importante como ahora mismo es Cristiano Ronaldo o Messi, pero todo en su época, era el mozart del fútbol, tuvo una carrera en el River Plate, en el Millonarios y en el Real Madrid, en el Real Madrid se ganó el apodo de la saeta rubia, ganó 5 champions, ganó dos balones de oro y un súper balon de oro de la FIFA. Después comenzó su trayectoria como entrenador en el Elche Cf.
También quiero homenajearle como persona.
Nunca se rendía ante las dificultades, nunca se jactaba de lo que era, nunca trataba mal a nadie,  no hacía las cosas deprisa, si no con paciencia y bien echas, mejorando sus habilidades entrenando.
En lo institucional siempre fue una revelación y una gran figura, siempre informada de todo. Una persona excelente que no le temblaba el pulso por tener que tomar una decisión crucial que le podía costar el puesto.
No, era valiente pero a la vez sensato, era humilde aunque fuera una gran figura del mundo del fútbol.
En fin, que nos ha dejado una gran figura y se le va a echar mucho de menos.
También hablar que por la muerte, no se sabe que puede ocurrir, no quiero morir, pero cuando llegue el día intentaré evitarlo, pero si lo lograra evitar solo lograría atrasar lo inevitable, todo el mundo tiene que morir algún día.
No somos inmortales, no somos superheróes, cada uno pone su grano de arena para contribuir al mérito mejor. También hay que morir llegado el día para dejarle tú puesto a otra persona más joven que tendrá que ponerse en su lugar y no sería fácil.
Como se suele decir, "los hijos tienen que ser los que entierran a los padres, no los padres a los hijos", cada vez las personas vivirán más años, pero siempre morirán, no se puede ser inmortal.
Y no me gustaría ser inmortal porque no tendrías conocimiento ya que por ejemplo, "soy inmortal, si me tiro de un piso 110 no me voy a morir, pero te puedes quedar muy grave.
Mi conclusión, gracias a Alfredo Di Stefano por todo los que nos ha dado, todos tenemos nuestro sitio en el mundo.
Hasta la próxima entrada!!!!!

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