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sábado, 13 de diciembre de 2014

Un nuevo inquilino en casa

En primer lugar pedir disculpas por no subir entrada la semana pasada, pero entender que si algún día no subo entrada es porque yo necesito tiempo también para mi y estoy muy liado en ese momento.

Bueno comenzamos con el tema principal de la entrada, que es que hay una nueva inquilina en casa. La hemos adoptado y es muy bonita, tiene 3 mesecitos, es juguetona y muy divertida, la quiero mucho en el poco tiempo que lleva aquí, ya tiene su camita, su comida, su bebida y sus juguetitos. La tratamos como una reina en esta casa y es que es lo que se merece esta inquilina superhipermegachetadísimente bonita.

Le encanta nuestro sofá y subirse encima de la espalda de la gente, especialmente en el hombro. Cuando la vi me enamoré de ella, tiene el pelo suave y es muy pequeñita, también me gusta porque juega contigo pero tiene cuidado de no arañarte cosa que otros gatos (ya sabéis que es) no hacen y juegan contigo, hay veces que otros gatos te clavan las uñas, pero esta gatita nunca me ha clavado a mi las uñas ni a mi ni a nadie que yo sepa. Para mi un gato significa mucho y es como un perro con síndrome de asperger, le gusta la compañía pero no en exceso y necesita tiempo para ella.

Se la adoptamos a una chica que se llama Cristina en un pueblo que se llama Sacs, Cristina se la encontró por la carretera cuando estuvo apunto de atropellarla, la recogió y la llevó a su casa, cuando observó que la gatita cojeaba la llevo al veterinario suponiendo que la habían atropellado. Le hicieron radiografías y muchas pruebas y le dijeron que la gata tenía una fractura en la cadera, ella preguntó si hacía falta operar, pero el veterinario le dijo que con el tiempo de caminar se iría eliminando la cojera.

El hijo de la chica que lo encontró le puso de nombre Mila porque dijo que era un milagro haberla encontrado con vida y que no le hubiera pasado a penas nada.

Creo que esta gata va aportar felicidad a esta casa, yo voy a cuidarla muy bien. En un principio mi hermana le tenía miedo porque decía que quería arañarle la gata, pero yo le expliqué que eso es la forma de jugar de los gatos y que estuviera tranquila que no le iba a pasar nada, a no ser que le toque mucho las narices a la gata y se enfade.

Bueno darle muchas gracias a Cristina por dejarnos adoptar a esta preciosidad. Nos vemos en la próxima entrada!!!

2 comentarios:

  1. Waa, la descripcion de tu gata me recordo al mio.
    Nosotros ya teniamos una gata, y ella se quedo embarazada y dio tres gatitos.
    Uno tenia la cola rota, no se porque, y no me arañaba incluso si me ponia a tocarle las narices un monton.
    La mayoria de veces le encontraba solo durmiendo, o jugando con alguna hoja, no le gustaba juntarse con sus hermanos o dueños (mis abuelos).
    Me recordaba a mi.
    Lo llame Rigill (en ruso significa rubio, se llama así porque lo era, y estabamos en rusia), era una monada.
    Yo despues me fui de rusia y al volver al año siguiente, se habia escapado.
    Despues adoptamos otro gato, era muy listo, pero esa es otra historia.
    P.D: me gusta como escribes, engancha

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